Páginas vistas en total

sábado, 1 de octubre de 2011

AMAIUR: LA DERROTA FINAL

¡Amaiur! Un nombre precioso para una coalición que llevará a la nación vasca a Madrid. Que los independentistas se reúnan en torno a una palabra que recuerda una derrota es toda una declaración de intenciones. Aunque el lenguaje de la autodenominada “izquierda abertzale histórica” se siga pareciendo al del NODO, todos hemos sabido leer entre líneas. No nos despista su verborrea victoriosa que les presenta como los conseguidores de la paz y liberadores de la patria vasca. La única verdad es que la democracia está ganando el partido por goleada.
Los presos malos de ETA que han cumplido toda su condena sin arrepentirse de la sangre derramada dicen que no quieren una paz con vencedores ni vencidos. Esa misma gente que asegura que en Euskadi hay un conflicto ahora quiere ocultar la verdad: que la gran mayoría pacífica ha ganado y ellos han perdido. Mil asesinatos para nada. Miles de vidas sacrificadas en un inútil afán de rescatar a su patria en un mundo sin fronteras.
Hace una semana, los presos malos de ETA que han cumplido toda su condena sin arrepentirse de la sangre derramada fueron homenajeados como héroes por esos que ahora se llaman Amaiur. Aurresku de honor para tipos como Jon Agirre Agiriano, que ha cumplido 30 años de cárcel por varios asesinatos, entre ellos el de un niño de 13 años. Dicen que quieren “participar activamente en el proceso”. ¿Qué enfermedad moral padecen quienes son capaces de dar la cara con orgullo ante sus semejantes después de haber asesinado a un niño? (No te pierdas este vídeo con un asqueroso homenaje a este infanticida: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/03/paisvasco/1304407443.html)
Mientras seguimos esperando la inexorable derrota definitiva de ETA y su disolución, el frente político independentista vasco ha elegido el nombre de otra derrota para presentarse a las elecciones generales del 20N.La coalición nacionalista integrada por la izquierda abertzale, Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar se ha bautizado como Amaiur, una denominación de gran carga simbólica que remite a los últimos defensores de la independencia del Reino de Navarra frente a las tropas castellanas.
Amaiur es una pequeña localidad navarra ubicada en el Valle del Baztan, en el norte de la comunidad foral, en cuyo castillo se libraron históricas batallas entre las tropas navarras leales al rey Enrique II y las castellanas de Fernando el Católico, hasta su definitiva capitulación el 19 de julio de 1522. Esta derrota significó la caída en manos de Castilla de todo el Reino de Navarra.
Pues eso, que una vez encerradas las armas y los explosivos en un cajón, ha llegado el momento de la política. Y que cada uno defienda el pendón que le dé la gana. Yo uso los trapos sólo en la cocina.