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jueves, 17 de octubre de 2013

EL NAUFRAGIO DE TEO. CRÓNICA DE UN DESAHUCIABLE.


El desayuno de un naúfrago.
A sus 40 años, Teo es epiléptico y camionero. En plena crisis es difícil trabajar de chofer con esa enfermedad.  Me topé con él el pasado invierno en la calle Dato de Vitoria. Eran las 9 de la mañana, nevaba y Teo trataba de parar viandantes para pedir ayuda, pero le confundían con un mendigo o un borracho y pasaban de él. Yo iba a renovar el pasaporte de mi hijo. Paré y me pidió perdón por hablar tartamudeando. Estaba muy confuso. Dijo que llevaba horas tratando de ir a su piso en la periferia de la ciudad. Que le habían ingresado a medianoche en el Hospital Santiago con un ataque de epilepsia que le sorprendió en casa mientras pelaba patatas para cenar. A las 5 de la madrugada pidió que le dejasen salir porque en el box del hospital donde le metieron no podía dormir. La camilla no tenía ropa de cama, hacía frío y la luz no se podía apagar. Le dieron una receta para su medicación contra la epilepsia y le dejaron salir. La calle era una trampa, con agua, nieve y frío. Teo no tenía ni un euro para pagar la receta, coger un autobús o tomarse un café. Era un naúfrago en plena capital de Euskadi. Cuando pidió auxilio a una patrulla de la Policía Municipal le dijeron que ellos no eran taxistas. Teo asegura que tampoco la Ertzaintza le supo ayudar. Decidí llevarle a las oficinas del pasaporte de la Policía Nacional para que entrase en calor. Después, desayunamos y me contó su historia. Se había ido a Alemania para trabajar de chofer pero en un par de meses tuvo que volver sin un euro en el bolsillo. Además, había caído en las redes de una Empresa-Pirata de Crédito Rápido. Le habían unificado el crédito hipotecario con otro préstamo y debía unos cuantos recibos con intereses usureros. Su piso no tenía luz ni calefacción. Su familia no podía ayudarle. No sé si 8 meses después su vivienda sigue siendo suya. Teo es carne de desahucio. Sin embargo, no acudió a la cita que le concerté con KALERATZEAT STOP ARABA (http://kaleratzeakstopdesahuciosaraba.blogspot.com.es/2013/08/kaleratzeak-stop-araba.html).
      Teo es uno más de los ciudadanos aplastados por la crisis-estafa. En 2012 hubo 101.034 desahucios en España. En Euskadi los desalojos fueron 1.884. Detrás de cada uno, una tragedia.
       PLAN ANTI-DESAHUCIOS DE VITORIA
       El pasado 14 de mayo, todos los partidos del Ayuntamiento de Vitoria se encerraron en una jornada de trabajo con la viceconsejería de Vivienda y la dirección de Justicia del Gobierno Vasco, el Ararteko, el Síndico de Vitoria, los colegios de Abogados y Economistas, Cáritas, Stop Desahucios y Kaleratzeak Stop Desahucios. Caja Vital (ahora Kutxabank) también fue invitada, pero no acudió. La Vital tiene la mitad de las hipotecas de Vitoria, pero no le debió parecer importante la reunión. En el camino de la conversión de una Caja de Ahorros en un Banco, la Vital que preside el político del PP Fernando Aránguiz parece estar perdiendo humanidad. El socialista Juan Carlos Alonso, presidente de ese Grupo de Estudio sobre Desahucios, ha dicho que “echó de menos el alma” de esa Caja Vital de la que él mismo fue vicepresidente.
      Ayer se presentaron las conclusiones de ese grupo de estudios. Quieren que se haga un inventario del parque de viviendas públicas de Vitoria que siguen vacías. ¿No es increíble que nadie lo haya hecho aún? Pretenden también que se busque la fórmula para que esos pisos desocupados que hemos pagado entre todos puedan ser habitados por familias desahuciadas. El Partido Popular que en el Gobierno de España es tan contundente con los más desfavorecidos y tan amable con los bancos, en Vitoria no apoyó estas propuestas. Seguro que al final de la película el alcalde Javier Maroto se suma al consenso por la fuerza de los 18 concejales que suma la oposición (PSE, Bildu y PNV) frente a los 9 que tiene él. Acabará firmando lo que sea para seguir pareciendo el “verso libre” del PP. Sin embargo, el Plan Anti-Desahucios puede haber llegado tarde. El Gobierno Vasco ya permite que cualquiera pueda comprar las viviendas vacías de protección oficial que se mueren de asco sin inquilino ni comprador. El bolsillo de Lakua puede acabar tan vacío como el de mi amigo Teo. Pero, como en los casinos, la banca siempre gana. 


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