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domingo, 22 de febrero de 2015

FERNANDO BUESA. JORGE DÍEZ ELORZA. HAN PASADO 15 AÑOS.

Buesa desnudando al nacionalismo
Minutos después del estallido de la bomba
 El dirigente socialista asesinado por ETA hace justo 15 años, Fernando Buesa fue uno de los beneficiarios de la purga que entre 1977 y 1983 cambió de arriba abajo el PSE de Álava para quitarle el tufo "marxista" a un partido autodenominado "Socialista" y convertirlo en un cortijo en el que eran bienvenidos los socialdemócratas, democristianos y militantes desideologizados que pagaran el carné. Todo empezó con la expulsión en 1977 de 24 militantes del PSOE que también formaban parte de las Juventudes Socialistas. Aquel mismo año 77, el dirigente socialista Enrique Múgica Herzog apareció por Vitoria para divolver la Agrupación Socialista de la ciudad por órdenes de la Comisión Ejecutiva Confederal. Los marxistas se refugiaron en UGT hasta que llegó el comandante Ramón Jaúregui y mandó parar. En el 78 se convirtió en secretario general del sindicato obrero y también acabó exterminando a todos
22 de febrero de 2000.
los rojos que hubiese en la central. La mayor parte acabaron en el sindicato UST. El 22 de diciembre de 1983, aquella pandilla de socialdemócratas y democristianos acabó expulsando de UGT a la Ejecutiva Provincial de la UGT de Álava. Desde aquel día el PSOE y a la UGT de Álava no los conoce ni la madre que los parió. Se parecen al viejo PSOE y a la vieja UGT como un copo de nieve a un volcán.

"DEPURACIÓN"
El 8 de diciembre de 2008, el que acabaría siendo viceconsejero de Cultura del gobierno de Patxi López, Antonio Rivera, tuvo a bien regalarme un libro titulado "Las Izquierdas en Álava". Gracias a él, pude saber todo lo que había pasado en Vitoria antes mi establecimiento en esta ciudad, en 1985. Cuando lo abrí, busqué ávidamente para encontrar

este capítulo de la historia del socialismo alavés que con tanto detalle me habían contado algunos amigos que sufrieron la expulsión del que había sido su partido toda la vida... El ilustre profesor de Historia
Contemporánea sacó un sobresaliente tras mi examen, ya que en la ante penúltima página habla de la "depuración de su original sector izquierdista",
15 AÑOS ESCUCHANDO A FERNANDO BUESA
22 de febrero de 2000
Entre 1985 y 2000 fueron innumerables las veces que me tocó asistir a ruedas de prensa, discursos e intervenciones parlamentarias del dirigente socialista Fernando Buesa. Yo le llamaba "el catedrático". Difícilmente bajaba de la tarima de su inmensa sabiduría para esbozar una sonrisa a sus alumnos-periodistas. Incluso si llegaba a sonreírte, tenía una sonrisa tímida... Yo siempre he valorado el comportamiento de los políticos en función de que su vida estuviese amenazada por los terroristas de ETA o no... Para ser del PSOE o del PP en Euskadi había que ser valiente primero... La simpatía estaba en segundo lugar de los méritos que tenían que hacer...
Fernando Buesa ha sido la segunda víctima del terrorismo con la que he tenido más relación. Tras quince años de escucharle, no olvidaré jamás la última vez que lo hice. Fue el 17 de febrero de 2000. Yo era el cronista político de TVE en Vitoria antes de que, 5 meses después, Alfredo Urdaci y sus mariachis me hiciesen dimitir para no ensuciar el apellido de mi padre con manipulaciones imbéciles de la realidad vasca. Buesa habló de educación. Fue inmisericorde con la basura ideológica que el PNV y sus amiguitos de HB intentaban e intentan meter en los cerebros de nuestros hijos a hijas... Aquel día pensé que aquel hombre se estaba buscando la ruina... De aquel día conservo un desgarro que una puerta de un taxi hizo en una prenda de cuero que llevé al Parlamento. Jamás he querido remendar aquella herida. 
22 DE FEBRERO DE 2000
5 días después de aquel discurso, el martes 22 de febrero me tocó ir a Lehendakaritza a la reunión del Lehendakari Más Torpe de la Democracia, Juanjo Ibarretxe, con los padres de Joaquín José Martínez, que estaba en el corredor de la muerte de EEUU. Mis compañeros reporteros Jordi Gómez Felip y Txema Fuente Centellas me llamaron la atención sobre un detalle: dos jóvenes de paisano estaban revisando una alcantarilla en la acera contigua a Lehendakaritza. ETA había vuelto a asesinar tras una tregua hacía un mes. Se estaba rifando el siguiente atentado. Como su furgoneta blanca tenía rejillas de ventilación, era fácil pensar que eran ertzainas de desactivación de explosivos garantizando la seguridad del Lehendakari de los vascos y de las vascas... Apunté la matrícula de vehículo y nos metimos en la sede oficial de la presidencia vasca.
La madre del ertzaina Jorge Díez y la viuda de Buesa, en 2014.
Seis horas más tarde, a las cuatro y media, empezaba en aquella misma Lehendakaritza la rueda de prensa de todos los martes que daba por aquel entonces el antiguo Capo de Petronor Josu Jon Imaz, Catedrático en Puertas Giratorias. Aquel día pasó algo distinto a la rutina de siempre. Yo llevaba 15 años asistiendo a aquellas ruedas de prensa y jamás me había recibido un ertzaina tan alto: dos metros de policía vasco para registrar a cada capullo de la canallesca. El arco de detección de metales disparaba la alarma incluso con las prótesis dentales. En cuando me dejaron en paz, llamé a mi innombrable y transparente jefe y le anuncié que allí iba a pasar algo. Eran las cuatro y veinte de la tarde del 22 de febrero. Mi jefe me echó la bronca por decirle tonterías... Como él no me creía, también hablé con mis compañeras periodistas Txus Iparraguirre, Belén Barrio y Marta Martín. Poco después de sentarnos, tras empezar la rueda de prensa, el suelo retumbó bajo nuestros pies. Imaz empezó a decir que podía tratarse de la explosión de una bombona de butano. Yo me lancé a la calle con mis compañeros reporteros Jordi y Txema para tener el dudoso privilegio de contemplar unas imágenes que jamás borraré de mi memoria y que cambiaron mi vida. Hace poco una amiga virtual de Facebook me preguntaba "si yo era mucho de Buesa". Yo soy de Buesa y de todas y cada una de las más de 800 víctimas del terrorismo asesino de ETA. Yo soy de Buesa y también de todas y cada una de las 27 víctimas del terrorismo asesino del GAL. Yo soy de Buesa y de todos los que han sufrido torturas, vejaciones o injusticias por el mal llamado conflicto. Pero que nadie se equivoque: esta guerra de juguete la empezaron unos imbéciles que creían que las banderas estaban por encima de las personas y que se han pensado que contra Franco sólo lucharon ellos... Sí, yo soy de Buesa... Si ETA le hubiese dejado vivir, yo hoy estaría despotricando contra su línea política. Ahora ponco a parir a sus herederos: el Clan de los Rojo, el clan de los Txarlines. Sus sucesores han seguido depurando el partido, que está condenado a la desaparición o el ridículo... Fernando Buesa Blanco... Jorge Díez Elorza... No os olvido...

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