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sábado, 9 de mayo de 2015

¿A QUIÉN NO PUEDO VOTAR? CAPÍTULO 4. EH BILDU. LA CORRUPCIÓN MORAL.

En la Izquierda Abertzale se han acabado los disfraces de corderos. Gracias a la Ley de Partidos, en 2003 se ilegalizó Herri Batasuna por su apoyo al terrorismo de ETA. Los capos de la mafia vasca tuvieron que estrujarse las meninges para inventarse nuevas siglas. Una a una, fueron puestas fuera de la ley y Batasunilandia se quedó sin las subvenciones que el Estado Opresor les daba para financiar sus actividades. Junto al estrangulamiento económico, la acción policial acabó derrotando a los pistoleros. En 2011, ETA dejó de asesinar. Esta vez parece que va en serio. La nueva hornada de políticos que respaldan las siglas EH BILDU parecen descontaminados, gracias en parte al soporte de Eusko Alkartasuna y Alternativa. Para que este Cuento Terrorífico tenga un final feliz faltan algunos detalles: la disolución de ETA, la entrega de las armas y la aceptación de un Relato que no suponga un insulto a las víctimas del terrorismo. EH Bildu sigue empeñado en demostrar que en Euskadi hay un conflicto en el que ETA defiende los derechos de una Patria sometida al yugo y las flechas de Franco. Para ellos, la historia es de goma y se adapta a sus mentiras. Parece que en la Guerra Civil los fascistas sólo fusilaron gudaris con txapela a medio lao.
¿CORRUPCIÓN CERO?
Larraitz Ugarte, el Morro de Bildu. 
En las elecciones locales y forales vascas, EH Bildu hincha pecho porque aseguran no tener corruptos Euskizofrenia sigue teniendo como récord de audiencia la denuncia de la miserable actitud de la portavoz de Bildu en la Diputación de Gipuzkoa, Larraitz Ugarte, que durante 8 meses cobró una ayuda social mientras daba clases de Derecho en la UPV. Para cobrar, la Hacienda de Gipuzkoa tuvo que publicar en el Boletín Oficial en 2011 el importe de la deuda de casi 6.000 euros. No había forma de localizar a Larraitz Ugarte, el Morro de Bildu.
en sus filas. Es fácil no corromperse cuando apenas se ha tocado el pelo del poder. ¿Pero qué ha ocurrido cuando lo han ostentado?
EH BILDU, EL ALGUACIL DE LA BASURA
Décadas de respaldo más o menos explícito a ETA han dejado en la izquierda abertzale un poso maligno. La violencia pretendió eliminar la disidencia de los vascos que también se sienten españoles. El miedo llevó al exilio a decenas o centenares de miles de ciudadanos. Ahora, allá donde gobierna, Eh Bildu quiere controlar nuestras basuras. Han sembrado sus feudos de cubos de residuos para identificar al buen vasco que recicla frente al malo que no lo hace. Incluso han instalado cámaras de vigilancia para multar a los infractores. En municipios como Legazpi, una consulta popular de esas que tanto predican sepultó este sistema llamado Puerta a Puerta.
ETA, PRESENTE
Ana Carrere, alcaldesa de Andoain.
Y en el arranque de esta Campaña Electoral, llegó ETA y nos recordó que existe con un comunicado en el que asegura estar dispuesta a "compartir el diseño del desarme". Cualquier día de estos nos volverán a sorprender con un desarme de pacotilla como el que protagonizaron hace 15 meses. Y mientras, EH Bildu sigue poniéndose al lado de los asesinos y no de sus víctimas. En Andoain, la alcaldesa Ana Carrere no asistió esta semana al homenaje al periodista José Luis López de Lacalle asesinado por ETA hace 15 años y rechazó condenar la agresión sufrida en fiestas por un concejal del PNV. EH Bildu sigue sumergida en su propia corrupción moral.
José Luis López de Lacalle, asesinado por ETA. 
ETA no renuncia a convertirse en parte de la solución del problema que sólo crearon los propios terroristas.

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