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viernes, 23 de octubre de 2015

ETA Y YO: LA AMENAZA DIFUSA.


(Reproducción de un artículo publicado en el libro "La Huella de una Lucha Justa", editado en 2014 por la Asociación de Víctimas del Terrorismo ZAITU)
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     La violencia de ETA y yo tenemos la misma edad, pero no me considero un amenazado o perseguido por esa banda terrorista. Sólo soy un periodista del montón.  Nací en Madrid el 17 de Julio de 1961, el día en que la banda armada intentó descarrilar un tren en el que veteranos de guerra franquistas viajaban a San Sebastián para celebrar el 25 aniversario del llamado Alzamiento Nacional. Aquello les salió mal, pero en los siguientes 50 años asesinaron a 829 personas, según la Fundación de Víctimas del Terrorismo.

     Hasta 1973, ETA asesinó a diez personas. Aquel mismo año de la Operación Ogro que acabó con la vida de Carrero Blanco, mi familia se estableció en el pueblo de mis abuelos maternos: Villasana de Mena (Burgos) y yo empecé a estudiar en Güeñes (Bizkaia). Durante 6 años comía en Euskadi y dormía en España. Desde entonces soy un hombre de frontera.

     Entre 1974 y 1979, ETA asesinó a 204 personas. En el colegio descubrí el nacionalismo, una ideología mítica en nombre de la cual muchos vascos soñaban con una patria independiente mientras unos pocos empuñaban las armas contra España. Vivir de adolescente las peripecias de la Transición me hizo un apasionado de la Política. Expresarse en libertad entrañaba riesgos como la propagación de bulos sobre mi falsa presencia en manifestaciones de ultraderecha. Ya por aquel entonces me encantaba sacar mi lengua a pasear y un compañero de clase pensó que la difamación lograría cerrar mi boca disidente. También recuerdo los “atentados” contra las pegatinas no nacionalistas que coleccionaba en mi clasificador escolar. La mayoría de las pegatas eran abertzales o de izquierdas, pero sólo ofendían las otras.

     Entre 1980 y 1984 ETA asesinó a 223 personas. Aterricé en el campus de Leioa de la Universidad del País Vasco en aquellos años de plomo. Los terroristas batieron su record sangriento de muerte en el 80, con 92 asesinatos. Cada 4 días, un crimen. Fueron también jornadas convulsas en la Universidad, pero no recuerdo que hubiese ni un solo paro o huelga en señal de cabreo por aquellos asesinatos. En cambio, cada dos por tres las clases se paraban en protesta por las detenciones de etarras o por los asesinatos promovidos por la extrema derecha o el GAL. En aquellas asambleas estudiantiles sólo se atrevían a tomar la palabra los nacionalistas, principalmente los partidarios de Herri Batasuna. Sólo recuerdo que en una ocasión habló desde la tarima un joven barbudo que se presentó como militante de las Juventudes Socialistas. En contra de mi pronóstico, no le lapidaron. Yo formaba parte del rebaño de ovejas calladas. Jamás dije en público que me parecía una salvajada asesinar guardias civiles. Sólo me atrevía a exponer mis opiniones políticas en privado o en grupos reducidos de personas de las que sabía el pie del que cojeaban. La cólera que me invadía el alma con cada nuevo asesinato terrorista sólo se manifestaba frente a conocidos. Sin embargo, la calle callaba. Euskadi se había convertido en un Gran Matadero, el Imperio de la Violencia. El PNV gobernaba desde las poltronas gracias al voto popular. HB mandaba en las plazas y calles gracias al miedo y una enfermedad moral colectiva que fue calando como el sirimiri a la sociedad vasca.

       Entre 1985 y 1998 ETA asesinó a 334 personas. En el 85 aprobé una oposición de redactor en RNE en Vitoria. Incluso en la capital alavesa, la calle era Territorio Comanche de un Movimiento Nacional que se decía liberador del Pueblo Vasco. Algunos abertzales radicales me demostraban que se sentían ofendidos por la letra “E” de España en el micrófono de RNE.
      En 1985, la calle empezó a cambiar. A las siete y media de la tarde del 26 de noviembre, unas doscientas personas se concentraron en silencio en la Plaza Circular de Bilbao tras una pancarta en la que podía leerse: “Han matado a un hombre. ¿Por qué no la Paz?” La víspera, ETA había asesinado a 3 personas: en San Sebastián al cabo del Ejército Rafael Melchor y al soldado José Manuel Ibarzabal y en Pasaia al guardia civil Isidoro Díez Ratón. A partir de ese día, los asesinados empezaron a tener cara, nombre, apellidos y familiares. Dejaron de ser sólo policías, militares o guardias civiles.  Estaba naciendo un movimiento ciudadano que acabaría convirtiéndose en la primavera de 1986 en la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskalherria. Tras una entrevista radiofónica José Mari Salbidegoitia, uno de los promotores de ese movimiento pacifista en Vitoria, me apliqué el cuento y empecé a acudir a las concentraciones silenciosas. Aquella experiencia de rechazar la violencia en público me reconcilió con mi condición de ciudadano.

      Entre el 83 y el 87, el GAL asesinó a 27 personas. El terrorismo de Estado fue apadrinado por Felipe González y amparado por sus primeros gobiernos socialistas. La guerra sucia dio alas a ETA, que por fin tuvo razones de peso para hablar de un conflicto que hasta entonces sólo era un invento creado por seudohistoriadores nacionalistas que habían convertido las leyendas en agravios contra la raza vasca. Los asesinatos del GAL y el tibio castigo de la Justicia contra sus fundadores, pistoleros y secuestradores llenaron de argumentos las vacías mochilas de los discursos de HB y de los comunicados de ETA. Nunca sabremos cuántos años se prorrogó esta historia de dolor por culpa de aquel Gran Error.

       En mayo de 1998 empecé a trabajar en TVE en Vitoria. El 12 de setiembre de aquel mismo año los nacionalistas firmaron el Pacto de Lizarra para abrir una negociación que acabara con el terrorismo de ETA. Cuatro días después, la banda armada anunció una tregua indefinida y sin condiciones. Fui un ingenuo. Creí que iba en serio. Como cronista político, tuve la oportunidad de contar el relato de aquellos vertiginosos días. Sin ETA, informar y preguntar libremente era más fácil, pero fueron los años de la más grosera manipulación política que ha vivido TVE. Bajo el mandato de Alfredo Urdaci en la jefatura de Informativos, se nos exigía a los periodistas que cargáramos nuestras informaciones con perversas intenciones políticas. El PNV y la izquierda abertzale se convirtieron en el enemigo a batir. También en los medios. No era fácil buscar el equilibrio y el reparto de tiempos entre los partidos en las crónicas parlamentarias para Telediario. A la vez, las presiones de los partidos sobre los medios de comunicación se redoblaron. Un ejemplo: los herederos de HB intentaron prohibir el acceso de algunos periodistas a la Sala de Prensa del Parlamento.
        1999 fue un año sin asesinatos de ETA, pero la fiesta terminó en enero de 2000, con la bomba que acabó con la vida del teniente coronel Pedro Antonio Blanco en Madrid. En febrero, me tocó vivir muy de cerca la semana más intensa de mi vida profesional: el asesinato de Fernando Buesa y su escolta Jorge Díez Elorza. Por primera vez, sentí miedo y me negué a empotrarme como periodista de TVE en la campaña electoral de Euskal Herritarrok. La cita con Arnaldo Otegi y los suyos en San Juan de Luz estaba convocada sólo dos días después del doble crimen de Vitoria. Una compañera de Madrid tuvo que venir a Euskadi a cubrir aquella campaña electoral de EH. Al terminar su trabajo, poco antes de volver a Madrid, me dijo que yo era un exagerado. Tal vez… Lo cierto es que aquel invierno de 2000 retiré mi nombre del buzón de mi casa. En mayo, ETA asesinó al periodista José Luis López de Lacalle. Mientras, mis superiores dotados de guardaespaldas nos pedían que obedeciésemos a Madrid “salvo cuando nos mandasen tirarnos de una ventana” o se escondían parapetándose detrás de un tricornio cuando las cámaras les enfocaban en un acto dentro de un cuartel de la Guardia Civil.
      Las presiones desde el otro lado también eran potentes. Refiriéndose a una información mía sobre el vigésimo aniversario del Parlamento Vasco, el portavoz del PNV José Antonio Rubalcaba, llegó a decir en una tertulia radiofónica que TVE sólo utilizó testimonios de políticos no nacionalistas. Era mentira, pero necesitaba soltarlo para añadir que “no iba a decir nada más sobre el tema para que luego no le acusasen de la responsabilidad del envío de cajas de puros a nadie”. Semanas antes, Carlos Herrera había recibido una bomba escondida en una de esas cajas. El artefacto no explotó y Herrera acabó marchándose durante un año sabático a Miami.
      En julio de 2000 dije basta. Alfredo Urdaci, a través de sus intermediarios en Madrid y Euskadi, pretendía que en una información de Telediario sobre la detención de uno de los asesinos de Fernando Buesa se dijese que había dado clases de inglés en la misma ikastola donde el lehendakari Ibarretxe había matriculado a sus dos hijas. Querían que aquella anécdota traída por los pelos ocupase una cuarta parte de la noticia. Que fuese un detalle sin importancia o que las hijas del Lehendakari y el etarra jamás hubiesen coincidido en la ikastola les daba igual. Querían carnaza contra los nacionalistas. Aquel día dije NO, aunque aquella intoxicación fue emitida en Telediario con la voz y la firma de otro. Abandoné la información política de primera línea y me pusieron a hacer deportes. Le di buena suerte al Alavés, al que seguí hasta la final de la Copa de la UEFA que perdió en Dortmund frente al Liverpool. También coroné al Baskonia como subcampeón de Europa tras una eliminatoria al mejor de 5 partidos contra el Kinder de Bolonia. Todo ello en mi primera temporada como periodista deportivo, aunque no abandoné por completo la información política, de Cultura o Sociedad. Una redacción con dos periodistas no permite mucha especialización.

        Entre 2000 y 2010 ETA asesinó a 58 personas. A mitad de esa década hubo otra tregua táctica, rota en 2006 con la bomba de la T4 de Barajas. Gracias a aquel alto el fuego, en 2004 y 2005 no asesinaron a nadie. A mi edad, sólo he conocido 16 años enteros sin crímenes terroristas: 1961, 62, 63, 64, 65, 66, 67, 70, 71, 99, 2004, 05, 11, 12, 13 y 14.
       En 2008, fui a Arrasate-Mondragón para informar sobre el asesinato del exconcejal socialista Isaías Carrasco. Me encomendaron realizar labores de producción y coordinación en el despliegue que hizo allí TVE. Viví doce horas de uno de aquellos torbellinos informativos que pusieron patas arriba al país en vísperas de unas elecciones generales. No tuve que intervenir en ningún directo ni escribir ni una sola línea para la tele. Ya de vuelta en Vitoria, entendí que no debía olvidar ni un solo detalle de aquella experiencia. Escribí a borbotones un artículo titulado “Mi Dragón va a Arrasarte” que fue la primera entrada de un blog al que llamé “Euskizofrenia”. Ahí sigo volcando mis análisis, mis opiniones y ¿por qué no decirlo? el amargo líquido que, a veces, destila mi vesícula biliar… Todo lo que ocurrió tras el asesinato de Fernando Buesa y mi decisión de abandonar la crónica política a las órdenes de Urdaci lo conté en una Mesa Redonda organizada por Zaitu en Vitoria en 2011. La transcripción de mis palabras se puede leer aún en un artículo titulado “Manipulación informativa: daño colateral del terrorismo”, publicado en Euskizofrenia el 26 de febrero de 2011.

      7 trabajadores de medios de comunicación han sido asesinados por la violencia terrorista desde 1977. ETA asesinó en 1978 a José María Portell (director de “La Hoja del Lunes” de Bilbao y redactor jefe de “La Gaceta del Norte”), en 2000 a José Luis López de la Calle (colaborador de “El Mundo”), y en 2001 al director financiero de “Diario Vasco” Santiago Oleada.
     Pistoleros ultraderechistas asesinaron en 1989 en Madrid a Josu Muguruza, redactor jefe de “Egin” y diputado electo de HB. En 1985, el corresponsal de “Egin” en San Juan de Luz Javier Galdeano fue asesinado por el GAL. La ultraderechista “Triple A” envió sendas bombas que asesinaron a dos conserjes de “El País” y “El Papus” en los años 70.
      Otros muchos compañeros sufrieron atentados y pudieron contarlo: Gorka Landáburu, Santiago Silván, Aurora Intxausti, Juan Palomo, Carmen Gurruchaga, Mikel Muez, Pedro Briongos, Enrique Ibarra, Carlos Herrera, José Javier Uranga, Jesús María Zuolaga, David Jiménez, Raúl del Pozo, Alfredo Semprún, Agustín Yanel, Antonio San José, Marisa Guerrero…

     El policía francés Jean Serge Nérin fue la última persona asesinada por ETA el 16 de marzo de 2010. Ahora afrontamos una difícil tarea: cumplir el mandato de la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo que, en su preámbulo, menciona los cuatro principios que la inspiran: Memoria, Dignidad, Justicia y Verdad. Impartir justicia no está entre mis competencias. Mantener la dignidad, recordando mi verdad, sí. En ello estamos.  

viernes, 16 de octubre de 2015

¿POR QUÉ ROBAN LOS CURAS? CRÓNICA DE UN EXPOLIO. VALLEJO QUIERE SU PILA BAUTISMAL.

Pila Bautismal de Vallejo, ubicada en Vivanco de Mena.
    Nos cuesta pensar que un cura pueda robar impunemente a su gente, pero hace casi medio siglo, en un pueblecito burgalés de la España rural del Nacionalcatolicismo, todo era posible. ¿Robó el cura de Vallejo de Mena (Burgos) cuando en mayo de 1969 llamó a un transportista por intermediación de otro sacerdote para encargarle un trabajo? ¿Robó cuando vendió por 30.000 pesetas una pila bautismal románica? Fanio Septién aún recuerda el encargo más feo de su vida, que por cierto jamás cobró.

-    Oye, Fanio, ¿no nos podrías sacar una piedra de la Iglesia?
-   ¿De qué parroquia?
 De la de Vallejo.

     La “piedra” era la pila bautismal de la Iglesia de San Lorenzo de Vallejo, una joya del Románico tallada en piedra en el siglo XII. El edificio fue declarado Patrimonio Artístico por la Junta de Castilla y León en los años 80.
     Gracias al camión-grúa de Fanio, él y su socio empezaron a arrastrar la pila con la ayuda de un
Foto antigua de la pila antes de ser sacada de la Vallejo. 
cable. Como espectador de lujo del expolio estaba Bernardino Ortiz, el cura de Vallejo. El sacerdote había decidido vender una pieza única en la que se habían cristianado durante cientos de años los bebés de Vallejo de Mena. Es una pila bautismal de más de una tonelada de peso y casi metro y medio de altura. Tiene tres partes: una rueda de molino en la base, pie de piedra y la propia pila que tiene forma de media naranja, con un círculo en el que está tallada una cruz. ¿Dónde está el botín de aquel presunto ladrón de alzacuellos blanco? No se ha movido mucho... 
    ¿Quién compró a don Bernardino aquella joya del románico? Fue Merche Helguero, una pudiente mujer que había estudiado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Cuando ésta murió, su hermano Esteban contrató los servicios de una grúa para cambiar de ubicación la pila bautismal. Ambos vivían muy cerca el uno de la otra. Esteban Helguero era propietario de una Casa Palaciega en Vivanco de Mena. En su jardín trasero, delante del
Jardines de la Casa de Vivanco. A la izqda., la pila bautismal.
garaje y lejos de las miradas de los curiosos, aún se puede ver la pila bautismal que Merche Helguero compró por 30.000 pesetas a don Bernardino, el cura de Vallejo. La grúa trasladó hace décadas a este lugar tanto la pila como una lápida romana.  

      46 años después de aquel expolio, nadie ha movido ni un dedo para devolver a Vallejo lo que es de Vallejo. En este pueblo, se montó la de Dios es Cristo cuando desapareció la pila bautismal de la iglesia. Cuando el Obispo de Santander, José María Villaplana, a cuya diócesis pertenece el Valle de Mena, iba al Santuario de Cantonad a la romería que se celebra cada 8 de mayo, las mujeres del pueblo iban a hablar con él y éste les respondía:

- Este año se la vamos a traer. Ya les hemos encargado a unos frailes que se encarguen del traslado.
- No nos engañe -respondían las mujeres de Vallejo.
- No, hijas, no...

      Año tras año, las buenas palabras del obispo se repetían y el expolio se consolidaba. Vallejo se ha
Casa Palacio de los Helguero. Vivanco.

quedado sin su pila bautismal.
      Esteban Helguero murió. Sus hijos son los actuales propietarios de la Casa Palacio de Vivanco de Mena donde está la pila. Están intentado vender la casa por unos 200 millones de las antiguas pesetas... 1,2 millones de euros. En vida de Esteban, cuando las mujeres de Vallejo fueron a pedirle su devolución, éste les dijo: "ahora mismo hablo con el obispo. Si me lo llegáis a decir antes, os la doy". Y ese mismo año se murió.
       Hace un año, un anónimo menés amante de las bellezas de su valle, hizo las fotos que ilustran este reportaje y las envió a este periodista. Nada ha cambiado desde entonces. La pila bautismal de la iglesia de San Lorenzo de Vallejo sigue en el jardín trasero de la Casa Palacio de Vivanco. ¿Hasta cuándo? Los herederos de Merche y Esteban Helguero deben devolver a Vallejo lo que es de Vallejo. Si es por dinero, abro aquí una cuestación popular para reunir las 30.000 pesetas de aquella compraventa.  


Artículo de "El Correo" de 2002 firmado por Luis Gómez en el que los vecinos de Vallejo dieron la cara para reclamar a Don Bernardino que les devolviese la pila bautismal de su iglesia. 

lunes, 12 de octubre de 2015

LA PRINCESA ARANTZA QUIROGA ESTÁ TRISTE... ¿CUÁNDO DIMITIRÁ LA PRINCESA?

Sor Quiroga y Borjita hacen campaña mojándose en La Concha
Arantza Quiroga Cía (¿lo de Cía va por su familia?)

     Arantza Quiroga está KO. Los sutiles matices entre las palabras "condenar" y "rechazar" pueden convertirse en su tumba política. Todo comenzó a la vuelta de las vacaciones de verano, cuando los parlamentarios vascos se pusieron tontorrones. En el Debate de Política General, Hasier Arraiz, de EH Bildu, anunció que iba a ser padre de gemelas y añadió que la legislatura no ha sido estéril porque también han traído bebés al mundo tres colegas parlamentarias: una del PNV, otra del PSE y la todavía presidenta del PP vasco. A Arantza Quiroga, madre de 5 HIJOS 5, el detalle galante debió abrirle las orejeras y decidió dar un giro revolucionario a las tesis políticas que ha defendido históricamente el PP sobre la forma de dar carpetazo al terrorismo de ETA. A Quiroga se le ocurrió sacar del atolladero la Ponencia de Paz y Convencia del Parlamento Vasco a la que sólo acuden el PNV y EH Bildu. Su propuesta consiste en rebautizarla como Ponencia de Libertad y Convivencia y conformarse con que EH Bildu rechace el terrorismo aunque no lo condene. La política actual vive de los matices de las palabras. Esos representantes que tan poco nos representan se la cogen con papel de fumar cuando abren el diccionario y descubren que CONDENAR es "desaprobar y rechazar enérgicamente una conducta, una acción o una doctrina que
Sólo Llanos y Damborenea la acompañan en su última foto
se considera inmoral o censurable". Sin embargo, RECHAZAR significa "mostrarse alguien en contra de algo que se le ofrece o propone". Arantza Quiroga habrá querido pasar a los libros de historia como la Descubridora de la Fórmula de la Reconciliación Vasca. Ella no quería ser menos que Zapatero y Patxi López, que se apuntaron en 2011 el tanto del cese de la violencia terrorista de ETA. Sin embargo, en su partido se la tenían guardada desde hace un año y medio, cuando fue elegida en contra del criterio de un tercio del partido. El clan de Alfonso Alonso, Iñaki Oyarzábal y los Javieres (Maroto y De Andrés) mordieron el polvo pero ahora han desenterrado el hacha de guerra. Quieren la cabeza de Arantza Quiroga. La Reina Rubia de los Populares Vascos está triste. Ha desaparecido en combate. No se le ve el pelo desde el miércoles. No suelta ni un mísero tweet. Euskizofrenia lamentará su defunción política, si se produce. La heredera de Antonio Basagoiti y Jaime Mayor Oreja ha dejado un rastro a alcanfor y naftalina allá por donde ha circulado. Cuando era presidenta del Parlamento Vasco demostró que confundía los intereses de su partido con el bien común organizando mítines para sus amigas de Centroeuropa. La forma en que acabó presidiendo el PP de Euskadi fue la demostración de los viejos usos y costumbres que imperan en el partido de los Carcas, donde la elección de los líderes es siempre fruto de la dedocracia y no de la democracia interna.
    Arantza: no te vayas... Te echaríamos de menos.
Arantza Quiroga, emergiendo de las aguas como la Halle Berry vasca. El cartel nos impide ser más cotillas...


sábado, 3 de octubre de 2015

MI GRAMO DE LOCURA


Nos vemos el martes en el Ateneo de Madrid
Mi Gramo de Locura nació el jueves 8 de Octubre a las 12:37 del mediodía en Radio 5 Todo Noticias. Pincha aquí si quieres escucharlo. Son cuatro minutos.

     En mi altar de héroes y santos paganos se acumulan ídolos de carne y hueso. Son personas que se cayeron del alambre sin una red que les salvase del precipicio. Su alma perdió el equilibrio. Antes les llamaban locos aunque algunos sólo fueran distintos. Todos los raros eran recluidos en el mismo manicomio. Ahora decimos personas con enfermedad mental y tienen muchas etiquetas: esquizofrénicos, depresivos, bipolares, ansiosos, trastorno límite de personalidad, etc...
     Durante 18 años, he caminado por la vida junto a uno de ellos. Me contó sus temores, delirios y alucinaciones y admiro su coraje para mantenerse a este lado de la línea roja, en el campo de la cordura. Lo hace a base de medicación, voluntad, conciencia de su enfermedad y la imprescindible ayuda de los trabajadores sociales que se han convertido en su familia en una vivienda tutelada en la que comparte vivencias con otros héroes como él. Sin las 296 asociaciones de familiares que se dedican en España a mejorar su calidad de vida todo sería mucho más difícil.
GÉNESIS DE UN SUEÑO 
     En 2004, di forma a un proyecto que se llamaba "Mi Gramo de Locura" y pretendía utilizar las antenas del Servicio Público de RTVE para que familiares y enfermos pudiesen encontrar alivio e información útil. En 2007 presenté aquel programa a un Concurso de Ideas que convocó RTVE sobre formatos de Televisión. Era muy ambicioso: una película en horario nocturno en la 2 de TVE daba paso a un debate sobre una enfermedad mental. Al
Escucha los jueves Mi Gramo de Locura a las 12'37
día siguiente, en el magacine matinal de Radio 1 de RNE se incluiría un espacio divulgativo sobre ese tema. En paralelo, Radio 5 Todo Noticias emplearía su amplia red de centros territoriales para emitir microespacios que informase sobre los recursos sociosanitarios públicos y privados que atienden en cada provincia a estos enfermos y a sus familias.
      En dicho proyecto tuve la inestimable colaboración de dos personas: el monologuista, músico y cantante Enrique Loyola y la sicóloga Beatriz Vera Poseck, autora del libro "Imágenes de la Locura". En varias ocasiones, utilicé también la amistad de trabajadores de RTVE en Madrid como Santiago Tabernero y Emilio Andreu para buscar la mano que empujase "Mi Gramo de Locura" hacia las parrillas de programación. Finalmente, el director de RNE Alfonso Nasarre dio su aprobación para que se abra un hueco en Radio 5 Todo Noticias. Gracias, Alfonso.
      El jueves 8 de Octubre mi sueño  realidad. A las 12 horas y 37 minutos del mediodía fue el estreno. Escuchamos nueve voces de ASAFES, la Asociación Alavesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental. A partir de ahí, cada semana desfilarán por la Radio Pública las entidades agrupadas en la Confederación Salud Mental de España. Conoceremos el duro camino que recorren las familias para superar el trauma del primer brote psicótico o la caída en la depresión de uno de sus miembros. El microespacio se repetirá en la noche del jueves al viernes, a la 1 y 52 minutos.
Damián Alcolea, "TOCADOS"
         DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL
      El 6 de Octubre se celebró en el Ateneo de Madrid una Jornada Conmemorativa y de Proclamación del Día Mundial de la Salud Mental. Allí tuve el honor de moderar una tertulia sobre "Los trastornos mentales desde la esfera social y cultural", en la que conocí al actor y escritor Damián Alcolea, autor de la novela "TOCADOS" sobre el TOC, el Trastorno Obsesivo Compulsivo que él mismo padece. Damián también tiene un cuaderno de bitácora en Internet: www.diariodeuntoc.blogspot.com. El Ateneo de Madrid se quedó pequeño para acoger al numeroso público que llenó sus butacas. Éste fue el programa de esta Jornada.
      A las diez de la mañana, el Comité de Personas con Enfermedad Mental de SALUD MENTAL ESPAÑA leyó un Manifiesto contra el Estigma con el que aún les marca la sociedad.
      A las diez y media, hubo una Mesa de Debate moderada por Alipio Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) bajo el título "Conocer para entender. Salud Mental en primera persona". Participarán Pilar Ordás y Enrique González ("expertos en primera persona") y Luis María Cañas, familiar.
      A las doce y media hubo otra Mesa de Debate que moderó un miembro de Radio Nikosia. La siquiatra Laura Martín, miembro de "La Revolución Delirante", el experto en primera persona Guillermo Pastor y activista de "su causa" en el microespacio de RNE Radio 5 Todo Noticias "Fuera de la Jaula" y el siquiatra Mariano Hernández, expresidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría debatieron sobre "Reflexión y estímulo: Atención a la Salud Mental desde la participación y la recuperación".  
      Recordad que a partir de ahora tenéis una cita con "Mi Gramo de Locura" todos los jueves a las 12 horas y 37 minutos en Radio 5 Todo Noticias.