Páginas vistas en total

viernes, 16 de octubre de 2015

¿POR QUÉ ROBAN LOS CURAS? CRÓNICA DE UN EXPOLIO. VALLEJO QUIERE SU PILA BAUTISMAL.

Pila Bautismal de Vallejo, ubicada en Vivanco de Mena.
    Nos cuesta pensar que un cura pueda robar impunemente a su gente, pero hace casi medio siglo, en un pueblecito burgalés de la España rural del Nacionalcatolicismo, todo era posible. ¿Robó el cura de Vallejo de Mena (Burgos) cuando en mayo de 1969 llamó a un transportista por intermediación de otro sacerdote para encargarle un trabajo? ¿Robó cuando vendió por 30.000 pesetas una pila bautismal románica? Fanio Septién aún recuerda el encargo más feo de su vida, que por cierto jamás cobró.

-    Oye, Fanio, ¿no nos podrías sacar una piedra de la Iglesia?
-   ¿De qué parroquia?
 De la de Vallejo.

     La “piedra” era la pila bautismal de la Iglesia de San Lorenzo de Vallejo, una joya del Románico tallada en piedra en el siglo XII. El edificio fue declarado Patrimonio Artístico por la Junta de Castilla y León en los años 80.
     Gracias al camión-grúa de Fanio, él y su socio empezaron a arrastrar la pila con la ayuda de un
Foto antigua de la pila antes de ser sacada de la Vallejo. 
cable. Como espectador de lujo del expolio estaba Bernardino Ortiz, el cura de Vallejo. El sacerdote había decidido vender una pieza única en la que se habían cristianado durante cientos de años los bebés de Vallejo de Mena. Es una pila bautismal de más de una tonelada de peso y casi metro y medio de altura. Tiene tres partes: una rueda de molino en la base, pie de piedra y la propia pila que tiene forma de media naranja, con un círculo en el que está tallada una cruz. ¿Dónde está el botín de aquel presunto ladrón de alzacuellos blanco? No se ha movido mucho... 
    ¿Quién compró a don Bernardino aquella joya del románico? Fue Merche Helguero, una pudiente mujer que había estudiado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Cuando ésta murió, su hermano Esteban contrató los servicios de una grúa para cambiar de ubicación la pila bautismal. Ambos vivían muy cerca el uno de la otra. Esteban Helguero era propietario de una Casa Palaciega en Vivanco de Mena. En su jardín trasero, delante del
Jardines de la Casa de Vivanco. A la izqda., la pila bautismal.
garaje y lejos de las miradas de los curiosos, aún se puede ver la pila bautismal que Merche Helguero compró por 30.000 pesetas a don Bernardino, el cura de Vallejo. La grúa trasladó hace décadas a este lugar tanto la pila como una lápida romana.  

      46 años después de aquel expolio, nadie ha movido ni un dedo para devolver a Vallejo lo que es de Vallejo. En este pueblo, se montó la de Dios es Cristo cuando desapareció la pila bautismal de la iglesia. Cuando el Obispo de Santander, José María Villaplana, a cuya diócesis pertenece el Valle de Mena, iba al Santuario de Cantonad a la romería que se celebra cada 8 de mayo, las mujeres del pueblo iban a hablar con él y éste les respondía:

- Este año se la vamos a traer. Ya les hemos encargado a unos frailes que se encarguen del traslado.
- No nos engañe -respondían las mujeres de Vallejo.
- No, hijas, no...

      Año tras año, las buenas palabras del obispo se repetían y el expolio se consolidaba. Vallejo se ha
Casa Palacio de los Helguero. Vivanco.

quedado sin su pila bautismal.
      Esteban Helguero murió. Sus hijos son los actuales propietarios de la Casa Palacio de Vivanco de Mena donde está la pila. Están intentado vender la casa por unos 200 millones de las antiguas pesetas... 1,2 millones de euros. En vida de Esteban, cuando las mujeres de Vallejo fueron a pedirle su devolución, éste les dijo: "ahora mismo hablo con el obispo. Si me lo llegáis a decir antes, os la doy". Y ese mismo año se murió.
       Hace un año, un anónimo menés amante de las bellezas de su valle, hizo las fotos que ilustran este reportaje y las envió a este periodista. Nada ha cambiado desde entonces. La pila bautismal de la iglesia de San Lorenzo de Vallejo sigue en el jardín trasero de la Casa Palacio de Vivanco. ¿Hasta cuándo? Los herederos de Merche y Esteban Helguero deben devolver a Vallejo lo que es de Vallejo. Si es por dinero, abro aquí una cuestación popular para reunir las 30.000 pesetas de aquella compraventa.  


Artículo de "El Correo" de 2002 firmado por Luis Gómez en el que los vecinos de Vallejo dieron la cara para reclamar a Don Bernardino que les devolviese la pila bautismal de su iglesia. 

4 comentarios:

Fede García dijo...

La desamortización personalizada con distraimiento unipersonal. No es un tema nuevo, ni en este localidad, ni en otras muchas más. Extraviar lo común por interés propio de quien ha sido delegado por la autoridad competente (Obispado), a los efectos de ser guardian-guía -regidor - valedor - promotor - defensor y propagandista de la causa y creencias social-cristiano-católicas terrenales y virtuales, de los intereses de sus parroquianos, me sugiere una reflexión que no es propia - es prestada de un tal A.A. francés para mas señas, que dejó por escrito, no hace demasiado tiempo, entre otras muchas observaciones que: ... el surrealismo ha muerto por el sectarismo imbécil de sus adeptos... Viene al caso, este adaptado apunte, porque el Sr. Párroco en cuestión, no deja de ser más que un imbécil, que como adepto a la mitología dominante, ha trabajado en la línea de conducir dicha mitología hacia su ¿auto-extinción...? FEDE.

José Manuel Cámara Sáez dijo...

Creo, Fede, en efecto, que la "autoextinción" o suicidio de la Iglesia Católica llegará a través de la cultura de la gente y la ausencia de justicia contra los delitos que sus prebostes cometieron en el pasado, cometen en el presente y cometerán en el futuro. Hay que promover una nueva desamortización para que vuelva a dominio del pueblo lo que el clero sacó del pueblo mediante el diezmo y la coacción. Saludos, Fede.

Francisco lópez gonzález dijo...

¿Robar, en Vallejo? Eso toda una tradicion de los " sacerdotes" de este pueblo. La mas reciente talar un laurel centenario y seguramente vender su madera tan cotizada.

José Manuel Cámara Sáez dijo...

Del Vallejo de hace décadas se cuentan historias truculentas en las que el clero, y sobre todo ese cura, salía muy mal "retratado". Codicia, abuso de poder, engaño... Alguien tendría que hacer algo para devolver al pueblo lo que al pueblo se le quitó...